Alertan pero piden no asustarse por el contaminante industrial en el ambiente

Se trata de compuestos retardadores del fuego incorporados en el plástico de electrodomésticos, cabinas de vehículos y textiles. Investigación detectaron su presencia en agua, sedimentos y aire. Toxicología pide no asustarse.

Alertan pero piden no asustarse por el contaminante industrial en el ambiente
Un compuesto químico contaminante fue detectado en el ambiente de Mendoza, tras una investigación de científicos locales. Alertan sobre la necesidad de prohibir ciertos químicos a nivel nacional, aunque su presencia es moderada.

Por tal motivo, ante el estudio realizado por científicos de la UNCuyo y del Conicet que detectó la presencia de una sustancia cancerígena en Mendoza –retardadores del fuego bromados (BFRS)–, Sergio Saracco, de Toxicología de la provincia, dijo que no debemos asustarnos sino alertarnos y tratar de ser menos vulnerables haciendo uso racional de la basura.

Los investigadores detectaron la presencia de esta sustancia en el agua, sedimentos y aire y, si bien aclararon que existe en “proporciones muy bajas”, alertaron sobre la necesidad de prohibir a nivel nacional su utilización industrial, ya que son capaces de causar graves enfermedades, como cáncer, entre otras.

“Los retardadores del fuego bromados están omnipresentes en muchos productos que utilizamos e, incluso, están en el polvo casero. Con este estudio han detectado una realidad que es que estamos inmersos en un mundo lleno de sustancias contaminantes. Mendoza, por sus características geográficas, hace que la concentración de contaminantes sea elevada, como ocurre en Santiago de Chile y el Distrito Federal en México. Esta sustancia es una de las 113 que la International Agency for Research on Cancer (IARC) reconoce como cancerígenas”, dijo Saracco.

Por su lado, Guillermo Elizalde, ministro de Tierra, Ambientes y Recursos Naturales, comentó que hoy a primera hora se reunirá con los investigadores para que le pasen el informe completo y ver cuáles son los valores obtenidos y los niveles de riesgo para las personas y animales. “Es un tema muy sensible y, de ser necesario, promoveré una comisión para que impida el ingreso a Mendoza de los productos que lo contengan”, dijo Elizalde.

¿QUÉ DICEN LOS INVESTIGADORES? Según los investigadores, “estas sustancias suelen utilizarse en materiales como la electrónica (cables, circuitos electrónicos, etcétera), el transporte (butaca, tablero, etcétera), textiles y electrodomésticos y, a medida que el material combustiona, estos compuestos estabilizan a los radicales libres que se generan durante el proceso de combustión y hacen que el fuego no se propague. Actúan antes del inicio de la llama, por eso son retardantes de la llama, no matafuegos”, aclaró Belén Lana, doctora en Biología y parte de un equipo de investigadores de la UNCuyo-Conicet en un comunicado de prensa.

Lana reconoció que la detección de material contaminante en el ambiente mendocino no es significativo pero advirtió que “es un alerta”. “El estudio apunta a saber dónde estamos parados, cuánto tenemos, qué tenemos y dónde, e iría a cumplir con el compromiso que tomó Argentina al adherirse al convenio de Estocolmo”, manifestó la especialista, aunque admitió que, “de ahí a generar una legislación, falta un gran paso”.

Según el comunicado de prensa, los científicos estudiaron toda la cuenca del río Mendoza, desde la cordillera hasta Lavalle. “Muestreamos ríos, canales y acequias y los encontramos, pero en muy bajas concentraciones, porque son compuestos lipofílicos, se asocian a las grasas”, además de ser elementos “hidrofóbicos, repelen al agua. Entonces, es muy difícil encontrarlos en matrices acuosas”, puntualizó.

Por su lado, Saracco aseguro que los mendocinos, también, tenemos que preocuparnos por reducir la gran cantidad de gases que producen los vehículos, ya que también son contaminantes y están incluidos en el Grupo 1 como “carcinógeno para el ser humano”.

EN ESTUDIO. Durante la vida útil del plástico con el que se fabrican computadoras, televisores y otros electrodomésticos, pero también en tableros de automóviles o cabinas de aeronaves, cortinados, sillones y hasta algunos tipos de almohadas de gomaespuma, estos compuestos se van liberando al ambiente, sobre todo, durante los procesos de combustión, es decir, cuando entran en contacto con una fuente de calor.

El grupo de investigación, integrado, además, por Jorgelina Altamirano (directora), Néstor Ciocco, Paula Berton y Juan Manuel Ríos, empezó a planificar el monitoreo en el 2007 y fue el primero del país en estudiar estos contaminantes.

“Químicamente son muy parecidos a los bifenilos policlorados (PCB), comúnmente conocidos como los aceites de transformadores, por lo tanto, producen los mismos efectos en el ser humano, como alergia e hipersensibilidad, cáncer, daño al sistema nervioso central y periférico, desórdenes reproductivos y alteraciones en el sistema inmune, como así también son considerados disruptores endocrinos. Los BFRS ya han sido prohibidos a nivel mundial, pero aún hoy no están siendo regulados por ninguna normativa en el país”, alerta Lana.

¿CÓMO LLEGAN ESTOS COMPUESTOS A NUESTROS SISTEMAS NATURALES? “Existen varias teorías”, detalla Lana. Se generan en países industrializados o en las zonas más calientes del planeta, la franja tropical. Una vez que estos compuestos son liberados al ambiente, viajan a través de las masas de aire hacia las latitudes más altas del planeta y se van depositando o revolatilizando en numerosos ciclos. En las latitudes altas, al haber menor temperatura, se condensan y se depositan. “Nosotros, al tener un cordón montañoso, como la cordillera de los Andes, las masas de aire fría condensan estos compuestos. Lo poco que hay en nuestra región, o en la Antártida, suponemos que está ingresando de esta manera”, explica.

 

 

Fuente_elsolonline.com

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