Julieta Cruz: la mendocina que juega en Boca y espera ser profesional

Nació en General Alvear, pasó por River pero un problema en el corazón la hizo abandonar el fútbol y después de un tiempo llegó a Boca.

Orgullo familiar y una guerrera que con sólo 17 años se vino a Buenos Aires para cumplir con su sueño de ser futbolista. Julieta Cruz nació en el departamento de General Alvear y en el departamento del sur provincial jugó a la pelota desde que tiene uso de la razón en el barrio San Cayetano donde sus hermanos mayores Facundo y Daniel la incluían para jugar porque uno de ellos era arquero y necesitaban de su aporte.

Así arrancó a patear por primera vez la redonda y, a medida que iba creciendo, participaba de las divisiones juveniles de clubes de Alvear con los hombres hasta los 14 años. Hasta que el club Andes fue el que creó un equipo de fútbol femenino. Siempre luchó y lo sigue haciendo contra muchas adversidades para dedicarse a este apasionante deporte.

Es la lateral derecho del equipo femenino de la primera división de Boca Juniors pero su historia a más de 1.200 kilómetros de su casa familiar no comenzó en el Xeneize. Llegó a River Plate con 17 años A los 18 tuvo el golpe más grande en su vida por un problema en el corazón y se volvió a Mendoza para ser operada.

-¿Cómo te enteraste de tu afección cardíaca y qué hiciste?

-Estaba jugando un partido oficial de AFA en River y me dio un TPS (taquicardia paroxística supraventricular). Los médicos me prohibieron la actividad física hasta que me opere y me mandaron a mi casa. Yo tenía sólo 18 años, me hablaron mis compañeras y me dijeron que el club no se iba a hacer cargo de lo mío. Estaba esperando el llamado de River, algo que nunca recibí. No afrontaron los cargo de nada y mis viejos hicieron un sacrificio muy grande para operarme en el hospital Español de Mendoza Capital.

-¿Pensaste en dejar todo?

-Pensé en retirarme del fútbol porque estaba la posibilidad de que la operación salga mal. Estuve parada varios meses por la post cirugía, hasta que de Boca Juniors se comunicaron conmigo. Me ofrecieron venirme y como yo soy hincha de Boca, me devolvieron las ganas de querer seguir. Hoy tengo 22 años y hace más de tres que estoy acá. Estaba renegada hasta que mi familia me dio el empujón para concretar mi sueño de jugar en el Xeneize y por eso me vine a cumplir mi sueño.

No fue nada fácil el comienzo para Julieta que accede a la charla con Mas Deportes en la tribuna del Complejo Pedro Pompilio donde está por entrenar junto a sus compañeras de equipo. Ellas vienen de vivir algo único como jugar un preliminar en la Bombonera (le ganaron 5 a 0 a Lanús con público local en las tribunas). Ellas hicieron historia en nuestro país.

-¿Boca te cambió la vida?

-Sí, hoy es otra cosa, nunca me imaginé de chica jugar en la Bombonera. Estar acá, vestir esta camiseta que es impagable y compartir plantel con jugadoras de la selección que veía en los diarios o por internet. Ya el sólo hecho de vestir esta camiseta es impagable.

-¿Qué te pasó cuando les anunciaron del partido?

-Cuándo nos dijeron que íbamos a jugar en la Bombonera se me llenaron los ojos de lágrimas porque nosotras hace mucho que estábamos esperando esta oportunidad. Lo veíamos imposible y muy lejos. Fue una lucha de nosotras y otras generaciones que venían pidiéndolo. Una alegría enorme, una felicidad y las ganas de demostrar lo que nosotras hacemos, que nos gusta tanto y nos apasiona.

-¿Contame el momento en el que ingresaste a jugar?

-Apenas entré al campo de juego de la Bombonera busqué a mi mamá y hermana que estaban en la tribuna, no las encontré. De ahí en más me concentré porque era un partido importante por los tres puntos. Los de la gente fue increíble y cuando terminó el partido (Boca ganó 5 a 0) me paré en el medio para ver a todos los hinchas. No lo podía creer. Después, cuando me bañé y me senté dije : qué locura.

-¿Fue el partido más importante de tu vida?

-Sin dudas que fue el partido más importante porque lo esperábamos mucho. Lo Soñábamos, lo veíamos lejos y a la vez cerca. Fue increíble por el pre, durante y post. Nos marcó a todas y lo vivimos con mucha emoción. Jugar en la Bombonera fue un regalo, que se bien entienda, a nuestro esfuerzo y sacrificio por jugar al fútbol. Ojalá se repita porque lo hicimos bien y nos liberamos casi sin sentir nervios. Los jugadores vinieron a vernos, nos saludaron y felicitaron. Cuando llegué a mi casa no me pude dormir de la adrenalina que tenía.

Boca tiene una historia muy importante en el fútbol femenino. Lleva 23 títulos, más allá de las 3 finales que perdieron de manera consecutiva. Hoy tienen todo para poder seguir mejorando e intentar conseguir el campeonato que tanto están buscando. Su entrenador, Cristian Meloni, viene de FutSal y quiere siempre a pelota en el piso con muchos toques. Ese es el estilo y es muy agradable verlas jugar a las Gladiadoras, como las apodan.

-¿Cómo vez la profesionalización del fútbol femenino?

-La realidad es que hoy por hoy hay muchos clubes que no se si tienen el apoyo como Boca, River, UAI, San Lorenzo. Ojalá pueda forjarse un vínculo de las instituciones con las jugadoras. Lo ideal es que todas sean profesionales y no un porcentaje del plantel porque a la que tenga el contrato la podés entrenar en doble turno y la que no -tienen que trabajar para poder vivir- es imposible hacerlo. Es muy difícil pero si es un inicio muy bueno tener el plan de profesionalizar el fútbol.

-¿Vos trabajás para poder vivir y jugar en Boca?

-Sí, yo trabajo en una fábrica de alfajores. La hija del dueño es mi amiga y la familia me contrató. Ahí estoy en la producción o en la administración. Ellos son muy accesibles a mis horarios y puedo tenerlos flexibles para poder entrenar y jugar al fútbol. Hoy es difícil poder vivir solamente del fútbol. Ser futbolista sería el mejor empleo.

La especialidad crece en el mundo y en la Argentina también. La AFA anunció que profesionalizará parte de los planteles, por disposición de la FIFA. Este es el puntapié inicial de una lucha que viene de varias décadas. Julieta Cruz es parte de la misma y en este año está viviendo momentos históricos. A esta chica que en Alvear jugaba de mediocampista y en Buenos Aires siempre de lateral derecha, sólo le falta llegar a la selección mayor porque jugó en el Sub 17 y Sub 20. Eso seguramente le llegue, mientras tanto disfruta de este presente y de jugar en el club de sus amores, como también lo es para gran parte de su familia.

 

Fuente_losandes/Por:Leandro Aguilera

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